Los sistemas de aire acondicionado (AC) dependen de una circulación de agua limpia y eficiente para funcionar de manera óptima. Sin embargo, el agua dentro de estos sistemas puede convertirse en un caldo de cultivo para microorganismos y un catalizador para la acumulación de minerales y la corrosión, lo que afecta gravemente el rendimiento y potencialmente representa riesgos para la salud. La clave para mitigar estos problemas radica en la aplicación sinérgica de productos químicos especializados para el tratamiento de agua.

Ningbo Inno Pharmchem Co., Ltd. ofrece formulaciones avanzadas de tratamiento de agua que aprovechan el poder combinado de diferentes agentes químicos. Un claro ejemplo es la integración de biocidas con inhibidores de incrustaciones y corrosión. Este enfoque garantiza que los sistemas de AC reciban una protección y un mantenimiento integrales.

Los biocidas, en particular los biocidas no oxidantes para agua de refrigeración, como los basados en compuestos de isotiazolinona, son cruciales para controlar las poblaciones microbianas. Combaten eficazmente bacterias, algas y hongos, previniendo la formación de biopelículas dañinas. Al alterar las membranas celulares microbianas y degradar las estructuras celulares, estos biocidas garantizan la pureza del agua y previenen la propagación de patógenos como la Legionella.

Complementando la acción de los biocidas, se encuentran los inhibidores de incrustaciones y los inhibidores de corrosión. A menudo formulados como sistemas de copolímeros de organofosfonato, estos agentes trabajan en equipo para proteger los componentes del sistema. Los inhibidores de incrustaciones, mediante quelación y dispersión, previenen la cristalización de minerales que conduce a la formación de incrustaciones, manteniendo así una transferencia de calor eficiente. Los inhibidores de corrosión crean una capa protectora en las superficies metálicas, previniendo la degradación electroquímica que debilita la integridad del sistema.

La sinergia entre estos agentes es vital. Por ejemplo, al mantener las superficies limpias de incrustaciones, los inhibidores de corrosión pueden alcanzar y proteger el metal de manera más efectiva. Del mismo modo, un sistema libre de biopelículas es menos propenso a sufrir corrosión localizada bajo las capas protectoras.

Además, el énfasis en la responsabilidad ambiental está impulsando cada vez más el desarrollo de productos químicos que no solo son efectivos, sino también biodegradables según la OCDE 301F. Esto garantiza que los procesos de tratamiento sean sostenibles, desintegrándose de forma natural y minimizando el impacto ambiental.

Para los sistemas de AC, los beneficios de utilizar estas soluciones combinadas de tratamiento de agua son significativos: mejora de la eficiencia energética debido a una transferencia de calor sin impedimentos, extensión de la vida útil del equipo al prevenir incrustaciones y corrosión, y un entorno interior más saludable a través de un control microbiano eficaz. Estos enfoques químicos integrales son esenciales para mantener el máximo rendimiento y la seguridad de los sistemas de AC.